martes, 3 de septiembre de 2013

Peña refugiado en Los Pinos


Por Soleares
Jesús Manuel Hernández 


Para los observadores internacionales, la prensa y los analistas de diarios de Estados Unidos y Europa, el escenario mexicano tiene tintes de alarma en consecuencia de los últimos hechos que provocaron decisiones del Presidente Peña Nieto: cambiar la fecha del informe, suspender la gira a Turquía y modificar la sede del mensaje a la sociedad.

Las marchas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación fueron reportadas en prácticamente todos los medios internacionales como el acontecimiento más grave del país en los últimos días y pusieron en entredicho el control del gobierno sobre los asuntos políticos de los grupos disidentes.

Si bien los primeros pasos del gobierno de Peña dejaron sin herramientas a los otros maestros, los de Elba Esther Gordillo al meterla a la cárcel; la CNTE no ha tenido freno en su actividad y se ha convertido en un grupo de acción urbana que pone entre la espada y la pared a los gobiernos de Oaxaca, D.F. y del país.

Una carambola de tres bandas titularía el portal independiente sinembargo.mx y destaca que la acción magisterial en la Ciudad de México "dobla al Congreso, calla a EPN y suma críticas a Mancera", sin contar con las presiones a las cadenas de televisión donde la negociación tuvo que ser por las gestiones de las empresas y no por el gobierno.

Es decir, los políticos no han tenido la capacidad de establecer los acuerdos y negociaciones con los maestros, de nada han servido los funcionarios de Gobernación, de la SEP o de la Procuraduría, menos las prospectivas del Cisen y demás órganos de investigación del gobierno federal.

Este día será clave en el derrotero de los políticos y de quienes se manifiestan en contra de la Reforma Educativa. La instalación del Congreso ciertamente no está en riesgo, pero sus decisiones pueden ser el detonante de otros escenarios.

Pareciera que todo está dispuesto para que Peña Nieto sufra un descalabro en su primer año de gobierno, las cuentas no son buenas, su presidencia no puede sostenerse sólo con mercadotecnia, como ha sucedido desde su precampaña.

Y no es el único asunto que debe preocuparle, también está la reaparición de Cuahutémoc Cárdenas, posicionándose en un nuevo liderazgo de la izquierda seria que puede convertirse en el sector confiable para generar los acuerdos.

Y mientras las izquierdas toman las calles, Peña Nieto se refugia en Los Pinos y será la octava vez en que un Presidente no rinda el informe ante el Congreso de la Unión.