jueves, 1 de agosto de 2013

¿Por las prisas?




Por Soleares
Jesús Manuel Hernández

  • La Estrella de Puebla tuvo una falla eléctrica, existía una recomendación del fabricante de ajustar un periodo de pruebas.


Los refranes antiguos están, ciertamente, cargados de experiencia. La frase "vísteme despacio que llevo prisa" se atribuye lo mismo a Napoleón Bonaparte que a Carlos III de España; Benito Pérez Galdós, relató en su tiempo que Fernando VII, pronunció esa frase a su ayudante de cámara quien intentaba vestirlo al salir a una reunión presa del nerviosismo.

Históricamente, el emperador romano Augusto aconsejaba "caminad lentamente si queréis llegar más pronto a un trabajo bien hecho" o "apresúrate lentamente".

En todos los casos se comprende que cuando alguien lleva prisa por terminar algo, la ejecución no es del todo buena, pues la presión por el tiempo límite deja al descuido muchos asuntos que pudieran después costar enmendarlos.

Y ese es el caso de la llamada Estrella de Puebla, un atractivo mecánico coloquialmente llamado Rueda de la Fortuna, que por necesidad, o necedad, hubo de instalarse a marchas forzadas, trayendo consigo la ejecución de obras colaterales en tiempos récord con los riesgos que ello implica.

Los constructores de la rueda, alemanes, habían aconsejado un periodo de pruebas antes del inicio formal de operaciones. Pero el gestor gubernamental vio una oportunidad de oro, ligar los triunfos electorales con la inauguración de la obra, criticada en muchos escenarios por ser considerada innecesaria o suntuosa.

El caso es que el Gobierno de Puebla decidió ponerla en marcha, bajar las tarifas y regalar miles de boletos para que los poblanos pudieran comprobar la bondad de la obra.

En el transcurso de la ejecución los vecinos sufrieron apagones, el tránsito vehicular se vio afectado; hasta que sucedió lo inexplicable, la falla eléctrica que afectó un freno de emergencia.

Anécdotas más o menos, el hecho de que varios poblanos se quedaron suspendidos en la altura y tuvieran que ser rescatados por bomberos y expertos en protección civil, ha hecho voltear los ojos al tema de la velocidad y la presión para hacer las obras que traen consigo defectos que tarde o temprano acaban por salir a la luz pública y un asunto que no había sido considerado, la Estrella de Puebla ocupa ya un espacio importante en la "Agenda de Riesgos" del gobernador.

jesusmanuelh@mexico.com