jueves, 11 de julio de 2013

Poderoso gobernador

Por Soleares
Jesús Manuel Hernández

  • Los resultados electorales benefician al gobernador de Puebla no a los partidos en alianza; el PRI vive su peor escenario

Desde las épocas del avilacamachismo los poblanos no asistían a la concentración de tanto poder en un solo hombre. Los resultados electorales le dan la razón en su poder bajo la óptica del funcionalismo pragmático, ni los panistas, ni los perredistas por sí solos hubieran podido generar tanta fuerza y victorias el 7 de Julio.

Pese al abstencionismo casi el 50 por ciento de los municipios para Puebla Unida más la mayoría absoluta en el Congreso del Estado y la cereza en el pastel, Puebla capital, todo en sus manos.

El gobernador de Puebla pone en jaque a las dirigencias de los partidos y sus patrocinadores ocultos. Los grupos secretos o reservados, de derecha o liberales, han sucumbido ante la estrategia y talento para controlarlos. Sin duda el gobernador, nos guste o no, se alza con el triunfo absoluto.

Por demás está analizar si en la coalición 5 de Mayo fallaron los estrategas, si las movilizaciones de Paco Ramos y Víctor Gabriel no funcionaron o si los mapacheros de Yucatán no cumplieron, o si el dinero no bajo, o si los asesores traicionaron, o si el candidato no escuchó, o si Pablito Fernández se consoló desde el principio con una diputación plurinominal.

Buscar culpables no resta méritos al gobernador que a imagen y semejanza ha creado ahora un escenario político envidiable.

El PAN prácticamente desaparecido como partido en el poder, muchos de los triunfadores no son militantes de Acción Nacional, no le deben el triunfo al partido sino al gobernador, los jerarcas han sido resumidos en una negociación por regidurías y promesas de candidaturas a diputados federales.

Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza totalmente controlados desde Casa Puebla gracias a Luis Maldonado y Eukid Castañón.

Un partido desconocido, el PSI, se alzó con porcentajes y victorias imprevistas, de la mano del gobernador, o sea, se ve, se siente quien paga, mecerá la cuna.

¿Y el PRI? En el peor de los ridículos desde que la oposición llegó al poder con Vicente Fox, un barco que naufraga y de donde saltaron las ratas hace algunos meses, prácticamente desde que inició el sexenio de Moreno Valle; sus dirigentes y jefes de grupos políticos han estado en franco contubernio con la gestión estatal, pues bien reza el refrán "poderoso caballero es don dinero".

El poderoso gobernador ahora no tendrá ningún contrapeso, ni en el sector privado, ni en las universidades, ni en los partidos, ni en el Congreso, todo miel sobre hojuelas para quien ha sabido acercar, alejar, comprar, frustrar, convencer y pelear su territorio con miras a construir un proyecto que dure muchos años, pues los nuevos cuadros políticos penden totalmente de su ánimo y de su mano.

Y por si fuera poco, Moreno Valle se convierte en el paladín de panistas, perredistas, aliancistas y quienes quieran sumarse en el corto y mediano plazos, pues la subasta por la dirigencia nacional del PAN está en marcha y desde la Conago sumará esfuerzos en favor del Pacto por México de Peña Nieto.

¿Quieren un candidato triunfador para el 2018? Volteen los ojos a Puebla donde todo es posible y lo mejor está por venir.

jesusmanuelh@mexico.com