miércoles, 19 de junio de 2013

¿Y si rescataran la política?


Por Soleares
Jesús Manuel Hernández

Era de esperarse que el "debate" entre quienes aspiran a gobernar la Ciudad de Puebla fuera meramente un trámite mediático para satisfacer los intereses de los grupos sociales en torno a la complicidad con el poder, no con los ciudadanos.

Hubiéramos querido definiciones de fondo, enfrentamientos en serio, ideológicos no numéricos o estadísticos, máscara contra cabellera y no sólo presunción de quién tiene al mejor sastre y actúa mejor frente a las cámaras, asunto evidentemente favorable a Tony Gali, el candidato del gobernador.

Salvo algunos matices de Enrique Agüera, la ciudad, el ciudadano y el proyecto humanista que le dio origen, estuvieron ausentes.

Pasaron lista más bien los logros del actual gobierno y las críticas al anterior y un tanto el "yo se cómo hacerlo", salvo el asunto de las ciclo vías, llamadas en el debate ciclo pistas.

Nos quedamos con las ganas de saber cómo realmente limpiar el Atoyac, cómo verdaderamente tener una planeación urbana con objetivos, cómo controlar o combatir la prostitución, cómo detener la delincuencia y hacer eficiente el trabajo de la policía.

¿Por qué ninguno se metió en el tema del Centro Histórico como asunto estratégico?

¿Por qué no se mencionó nada sobre la contaminación visual, el abuso de anuncios en los espacios de los ciudadanos?

¿Por qué se insiste tanto en el tema de las cámaras de vigilancia y no en aumentar las condiciones de desarrollo de las personas?

Ciertamente, diría el clásico, la política, la máxima de las ciencias, la herramienta más poderosa para cambiar el estatus de la sociedad, anda ausente en los protocolos del discurso envuelto en los colores de las corbatas, el corte de la chaqueta, el peinado y algunos rasgos del maquillaje de quienes pretenden gobernar a esta Noble y Leal Ciudad de Puebla de los Ángeles.

¿Es que puede ponerse como ejemplo de "desarrollo urbano" la transformación del fuerte de Guadalupe?

Sin duda el "debate" no cambiará el sentimiento de los electores, menos cambiará su decisión y poco ayuda a la praxis de la política, la asignatura pendiente en la macro visión pragmática del deber ser tanto de los partidos como de sus líderes y actores sociales.

Se salva en todo caso el enunciado de "humanista" repetido en varias frases por Enrique Agüera, "poner en el centro de las decisiones al ser humano"

Si Puebla fue proyecto utópico de República Independiente de la Corona Española, hay un gran trecho por delante para hacer historia en esta elección, donde según parece hay exceso de escasez.

jesusanuelh@mexico.com